Ir al contenido principal

Tal vez mañana vuelva a empezar


Flirtea con la soledad
Enterrar los miedos
Escribir con el alma
Respirar un sueño
Convertirte en danza
Beber el jazz a pequeños sorbos
Llorar a carcajadas
Reír emocionada
Caminar sin dejar huella
Y dejarse llevar
por una melodía inacabada
como tu vida y la mía.
Podría seguir,
podría si me lo propongo continuar
pero mejor lo dejare aquí,
y mañana tal vez vuelva a empezar.

Comentarios

  1. Muy lindas palabras!!! que no se las lleve el viento, nada, ni nadie, que queden acá, desde tu alma a la de nosotros que te apreciamos tanto,
    un beso amiga, reciente pero amiga,
    Yo también trataré de seguir tus pasos...y me dejaré llevar por la vida a pequeños y grandes sorbos.
    mar

    ResponderEliminar
  2. Siempre tendremos mañana querida mía, siempre... y más con estas palabras que dejas junto a retazos de tu alma.
    Besos mil.
    Juan Lucas.

    ResponderEliminar
  3. yo tambien espero volver a comenzar así, tan lindo como lo describes que seria casi como renacer.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Divagando una vez mas

        L o visible se hace invisible las verdades ocultas, distinguibles, los secretos, nos seducen. U n mundo físico se va dibujando con palabras inimaginables. Recónditas limitaciones humanas, entre ellas las del lenguaje. P alabras que nunca alcanzan a complejos personajes. Sombras misteriosas buscan pensamientos que divagan. Y o siempre inescrutable me sigo perdiendo sin encontrarme.

Es una lastima que no estés conmigo

Es una lastima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las doce , entrada la madrugada, hora que llaman bruja por estar repleta de magia. Me pongo ante una pantalla blanca y te escribo olvidándome por completo de ese dolor de espalda. Busco palabras que se conviertan en besos y caricias en conjuros cargados de sensaciones dulces y amargas. Es una verdadera lastima que no estés aquí conmigo cuando el día y la noche se funden Y vuelvo a mirar ese reloj y sigue esa misma hora, conservándose intacto ese paisaje que te reclama, en el que podamos prometernos bajo esos crepúsculos neutros que no seré ella, ni tú serás él , por que siempre seguiremos siendo nosotros los que fuimos cuando nos cruzamos en un mismo camino cargados de nuestras propias etapas. Es una lastima que no estés conmigo, una verdadera lastima…

¡Que los Sabios Majos nos apapachen!

Siempre tuve dudas con respecto a la tradición de los Reyes Magos: mi hija, Mohammed, sobrinos, etc... Pero mi padre me había transmitido con tanta pasión la ceremonia de escribir la carta, limpiar los zapatos, colocarlos en la salita, que entonces también era cocina y comedor, y despertarnos temprano el día 6, que , cuando supe cual era la realidad y de donde procedían los regalos, mi padre dejaba de fumar una temporada para ayudar al ahorro, él y mi madre economizaban para que, al menos, una petición de cada uno se cumpliese, no lo superé muy bien. Alrededor de los 12 años, comenzaron a contar conmigo para la complicidad de los preparativos, y mi padre, a quien le gustaba Baltasar porque siempre fue del sur, me llevaba de la mano a buscar el pentotal de la ilusión de los 3 chiquitines. Una vez, a las 10 de la noche del día 5 de enero, se dio cuenta de que faltaban las pilas de la moto pedida por Juan. Y los dos, abrigo y bufanda colocados a toda prisa, salimos en busca de una ferrete...