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Mostrando las entradas etiquetadas como Erotismo

Con uno de mis dedos

Con uno de mis dedos, rozo tus labios, dibujar tu boca intento. Cerrando los ojos te pienso siguiendo la línea con mi dedo, con el pensamiento te palpo. En tu rostro se dibuja una sonrisa, que por azar  es la que busco. La libertad entre mis dedos crea pinceladas de luces, hago nacer los ojos que deseo. Siguiendo los pasos ciegos sobre tu piel de lienzo , se derraman colores de deseo, entre caricias disuelto. Me miras, de cerca me miras, pero yo no te veo, solo te siento con el pincel de mis dedos jugamos tan solo a tocarnos. Nos miramos cada vez más de cerca yo, siempre con los ojos cerrados. Superponiéndose  sensaciones, de colores inciertos en respiraciones agitadas, se confunden nuestros cuerpos. Nuestras bocas se reencuentran mordiéndose con los labios, sabores de deseo degustamos perfumes de amores viejos, jugando en sus recintos. El silencio limpia nuestras frentes, sudorosas de trementina y óleo. Entonces mis manos buscan hundirse en tu enmarañado cabello...

Mi cuerpo ya no es mi cuerpo

Mi cuerpo ya no es mi cuerpo, parece el de alguien que está muerto, inmerso en una metamorfosis creada por todos ellos. Ya no me queda esperanza. Me han robado el sueño. Despierta, siempre despierta para escuchar los silencios. Quisiera descansar de esto y no me dejan hacerlo, les pido, les ruego y siguen sin entenderlo. Sonrien , gestos y más gestos perdidos en los tiempos. Un ir y venir de sentimientos se pasean por este dormitorio, cargados de miedos. No quieren ver ni escuchar lo que en mis ojos les muestro. Callo ,silencio siempre silencio y un llanto disfrazado de sonrisa ofrezco. Sus ojos y mis ojos cómplices de esos silencios, sus palabras y mis palabras escritas pululan sin un lugar concreto. y sigo esperando ante un mar incierto, donde dicen que se cumplen los sueños, entre la música del universo. Ya ni estremecerme puedo, solo derramar este llanto perpetuizado y reseco, cuando en la noche me pierdo, entre un pasado, un presente y un futuro negro, muy negro, en la espera ...

Deseo ser tu calma

Deseo ser tu calma y en la noche el secreto que nos envuelve en silencio. Ser si lo quisieras un poema rebosante de verbos, con los que acariciarte. Con los que besarte y sino te asustara , amarte en momentos como estos. Si me dejaras, podría ser tu nada y hasta tu todo. Ser un pasajero silencioso en ese tu trayecto...ser la luz del faro que te guíe hasta mi puerto. ¡Sabes! desearía poseer la llave que abriera tu corazón. Ser un día la mujer de tus pecados, pero nunca la de tus remordimientos. Si pudiera, que no puedo desearía ser todo eso y mucho mas... Pero tú ya elegiste otro destino, otro puerto, seducido por su misterio ese que yo no poseo. A d@v

Un día te dire...

U n día te diré: al oído te deseo y con ello habré roto uno de mis miedos, ese que me impedía decirte lo que siento. M e atreveré a romper este silencio que ha encadenado todo mi cuerpo, robándole vida a mis sentidos. U n día te mirare a los ojos sonriendo te diré que quiero unir mi cuerpo a tu cuerpo, te pediré que descubras para mí con tus manos y con cada uno de tus besos ese mí desconocido cuerpo; derramándote por fuera y por dentro. S acare de mi todos y cada unos de mis besos, besos guardados durante tanto tiempo, rociando sobre ti cada uno de ellos, abriendo lentamente esas sensaciones que deseabas conocer desde hace tanto tiempo. Y o iré calmándome entre tus abrazos , susurros y jadeos mi desasosiego; mientras tu te pierdes en mí y yo dentro de ti me pierdo. M e respiraras agitado de deseo y tus labios pondrás sobre mis pechos quedando así rendido ante un resucitado cuerpo de la muerte que ejecutaron los miedos. U n día me atreveré a decirte todo...

Sueños carnales

S ueños carnales, que derraman sobre nosotros aquellos pudores he ingenuidades que van sazonandonos, avivando mas la sed de las caricias. B esos que se encuentran en los labios húmedos B esos que muerden hasta hacer sangre, metamorfoseando el deseo. N uestra carne sangra y solloza. por sus recuerdos y sus penas. L ocura de los enervamientos repetidos, vibran bajo el yugo de los sentidos.

Ella y no yo

Y o no soy yo, si no ella. C uando le remuerden los días, cuando las noches le pesan. D esde fuera la observo, descifrando sus miradas. P alabras sin voz le escucho, mientras llora con sus risas. D ejando en su rostro a una niña que esperando esta escondida. Y o no se quien soy, en ella. A dornando su vida cada día de un ramo de sus pensamientos. S entándose sobre su calma amanecer al alba espera. P ero ella no soy yo, no la conozco a ella.

Perteneciéndome en esa ausencia

S ensaciones a través de tus ojos, se desplazan suavemente por mi inmóvil cuerpo. Mis pezones ansían encontrarse en tu boca, en tus labios . Mis caderas danzan sobre tu cuerpo con ese ritmo enloquecedor, que aleja por unos instantes ésos insistentes pensamientos que enturbian mí conciencia. Haces tuyas mis caderas. Toma mis manos en tus manos en este baile apasionado convertido en sueños que mi deseo ha forjado. Perteneciéndome en esa ausencia a la que tu me has castigado.