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Mostrando las entradas etiquetadas como Elucubraciones

POR MÍ

"Hoy voy a hacer un brindis por mí, por lo que soy, por lo que valgo, por lo que tengo y por lo que no. Por aquellos amores que he disfrutado, por los que han quedado a mitad de camino, por lo que me enseñaron y no quiero. Por los que fueron cobardes y no se la jugaron por mí, ni conmigo y por las veces que yo lo fui. Por las grandes amistades que conservo desde hace años. Por los que van llegando y van demostrando de qué palo están hechos. Por los que me demostraron que no sirven ni para vecinos. Hoy brindo por todos y cada uno de ellos. Por quien me saca sonrisas a diario, por quien también me hace derramar lágrimas, por quien enciende mi deseo y me hace sacar lo mejor de mí. Por aquellos que no me pueden ver ni en pintura, ni yo a ellos. Por quien me ama, y por quien me odia. Por todos sin excepción, pero sobre todo por mi...

El corazón lleno de abrazos

Rebeca esperaba el amor

Rebeca esperaba el amor a las cuatro de la tarde bordando junto a la ventana. Sabía que la mula del correo no llegaba sino cada quince días, pero ella la esperaba siempre, convencida de que iba a llegar un día cualquiera por equivocación. Sucedió todo lo contrario: una vez la mula no llegó en la fecha prevista. Loca de desesperación, Rebeca se levantó a medianoche y comió puñados de tierra en el jardín, con una avidez suicida, llorando de dolor y de furia, masticando lombrices tiernas y astillándose las muelas con huesos de caracoles. Vomitó hasta el amanecer. Se hundió en un estado de postración febril, perdió la conciencia, y su corazón se abrió en un delirio sin pudor. Úrsula, escandalizada, forzó la cerradura del baúl, y encontró en el fondo, atadas con cintas color de rosa, las dieciséis cartas perfumadas y los esqueletos de hojas y pétalos conservados en libros antiguos y las mariposas disecadas que al tocarlas se convirtieron en polvo.   Gabriel García Márquez ...

"Y DE REPENTE TODO SE HA VUELTO EVANESCENTE

Hasta hace apenas unos días nos sentíamos confortablemente seguros, porque los miles de ahogados en pateras no iban con nosotros, ni los miles y miles de refugiados sin refugio, ni los bombardeos de hospitales en Siria, ni la masacre global de mujeres, ni el desmadrado robo de niños por interés del menor... Aunque fueran todos ellos asuntos muy lamentables, apenas alteraban nuestro hedonismo al no lograr ni la consideración de que fueran realidad. No había más realidad que nuestra falta de consciencia, o de conciencia, que dictaba lo que era normal por desquiciado que fuera. Pero hete aquí que de repente la primavera ha venido y nadie sabe cómo ha sido, cortejada en este caso por una peste medieval. Un virus novedoso de talante rasante empecinado en equipararnos a todos por igual. Y nuestra inexpugnable seguridad orlada de concertinas se ha tornado vaporosa, evanescente. En todo el orbe ya nada es igual a lo de apenas hace unos días, porque nos hemos vuelto una amenaza y urge...

Queriendo ver brotes verdes.

"Kimu bat zuhaitzan...edo gure balkoietan?  Pasadas las ocho de la noche, Suena un "imagine" en uno de los balcones de mi calle. No he querido grabarlo, solo escucharlo y sentirlo junto con decenas de personas que compartimos balcones, como escenarios improvisados en cada barrio. No llego a ver quién es, pero suena bonito y rebota limpio en el edificio de enfrente. Suenan nuevos aplausos y eslóganes de agradecimiento y ánimo. Me dicen que suena "resistiré " en otras calles más allá. Y me emociono. Me siento descansado a pesar de la tensión y cansancio acumulados esta semana de guardia con mis compañeras de Lagungo; dando y organizando soporte emocional y psicológico a familias, niños y niñas, profesionales de intervención social, sanitaria...agotadas en esta situación de crisis nueva para todos. Nos esta tocando reinventarnos y cambiar nuestras viejas maneras de acompañamiento psicosocial en múltiples direcciones (familias, profesionales sanitar...

Nos asusta la enfermedad.

Porque nos paraliza, en seco, sin esperarlo. Porque nos obliga a desprogramar, a deshacer, a descuadrarse, a desdibujar ese plan, esa proyección de futuro, ese tenerlo todo bajo control.  Nos asusta la enfermedad. Porque es pura incertidumbre y vulnerabilidad, es la vida en pañales, desnuda, sin añadidos, sin edulcorantes, sin parafernalias, sin excusas.  Nos asusta la enfermedad. Porque toca la posesión, lo mío, mi familia, mis amigos, mi pareja, mi cuerpo, mi salud, mi estabilidad, mi trabajo, mis estudios, mis proyectos.  Nos asusta la enfermedad. Porque la teníamos escondida, encerrada, aislada y cuando se nos presenta (ahá! aquí está), se nos cuela sin generar riquezas ni capitales, sin responder a la sobreabundancia que andaba suelta por todas partes.  Nos asusta la enfermedad. Porque hace tambalear esa aparente libertad. Y la cuestiona y la sitúa entre la espada y la pared. Hasta que encontrarse de frente, ambas, libertad y necesidad, obligadas a ...

LAS BELLAS IMÁGENES

                          John Dugdale  “- Ha sido un noche perfecta- dice ella Él se sobresalta: - ¿Por qué dices ha sido? Todavía no ha terminado. - Las dos de la mañana. Querido, tengo que volver - ¿Cómo? No te quedas a dormir aquí? - Las niñas son demasiado mayores… - ¿Entonces qué? ¿No pasarás ninguna de estas noches conmigo? ¡Siempre la misma canción! Un poco de adulterio al margen, pero buena esposa, buena madre. ¿Por qué no hay una expresión para decir mala amante, mala querida…? – Su voz se estrangula, su mirada se turba:… - ya no me quieres como antes - ¿Entonces por qué estoy aquí? - Ya no me quieres como antes… - Te aseguro que sí… Déjame vestirme… Él se sirve otra copa mientras ella se va al cuarto de baño… Desde luego: yo aplastaría mis remordimientos si fuera como antes; la turbación que fulmina como un rayo, la noche que arde, torbellinos y avalanchas de deseos y delicias: por esas metamorfosi...

La Palabra incita

a palabra incita a la serenidad más inmensa o al desbordamiento más intenso. Puede llegar a convertirse en el mejor de los afrodisíacos. Deja que tú mente bordeé lo mágico. Huye de la rutina más asfixiante tras estos u otros textos cargados de pinceladas de erotismo. En ese crearte, imaginarte y desearte. En ese involucrarte que resulta tan excitante para mí. Déjate seducir por la sensualidad de las palabras, escucha el sutil sonido de sus pasos, en ese susurro mudo. Solo deseo que sucumbas en silencio a ese grito de cada uno de los sentidos. Para ello buscaré palabras, palabras que se irán transformando en mis manos, dedos, labios y lengua. Intentare mientras escribo, que vayas sintiendo el aroma y contacto de mi piel contra la tuya, su presión, su tibieza. Las frases se irán amoldando a ti hasta que sientas cada una de sus letras, su significado. Mí cuerpo desnudo, se ira revistiendo de esos adjetivos que tal vez logren plasmar mí imagen, esa con la que llegaras a imaginarme....

Otoño

oy el día amaneció grisáceo.Si uno guarda silencio y pone atención, puede llegar a escuchar a lo lejos el crepitar de las pisadas del otoño, esa estación del año que todo lo envuelve con esa melancolía, que cada vez me va fascinando más y más. Consigue impregnarlo todo con ella . Desde hace riempo me siento identificada con esa estación, quizas por qué creo encontrarme en el otoño de mí vida, esa fase que precede al invierno a la vejez y a ese final de todo. Me gustaria dar largos paseos sola, observando los árboles medio desnudos y sentir ese aroma reseco del la alfombra de sus hojas bajo los pies. Admirar esa gama de colores ocres, dorados, castaños, rojizos y verdes tierra como una sinfonia inacabada…. Esas hojas que hasta una leve brisa consigue arrancar de sus tambien resecas ramas y las arrastra, dejando sobre el alquitran del asfalto la calidez de sus colores. Igual resulta cursi y hasta pedante, ésta forma de describir ese Otoño, puede ...

MÍ propio autorretrato

Otra noche más me senté sobre la cama dispuesta a ir desnudándome, lo hice con la misma apatía con lo venia haciendo desde hacia tiempo. Con la inercia que suele esconder la rutina , esa que a todos consigue adormecer. Miré con detenimiento a mí alrededor, todo se encontraba en el mismo lugar en el fue colocado hacia años, parecía como si se hubiera detenido el tiempo en ese dormitorio. Mis ojos fueron a detenerse en el espejo del tocador heredado de mi abuela. Un receptáculo de cristal agrietado. Me vi en aquella especie de lienzo. Siempre huí de los espejos, me mostraban una realidad de la que deseaba huir. Sé que es ridículo querer evadirse de nuestra propia verdad, lo sé, como sé que mí comportamiento al hacerlo no hablaba demasiado bien a mí favor. El rostro de la mujer del espejo era agradable, en el se percibía serenidad. Acaricié mi rostro a la vez que lo hacia ella, lo que me hizo recordar aquel juego de niña en el que se repetían los gestos de la ...

Imagenes

a plaza se inunda de sonoridades revestidas de armonía. Los árboles han estallado en mil ramas, sobre las que los gorriones hacen equilibrio. La ropa tendida en las ventanas, baila al compás con las que las lleva el aire caliente. El pueblo y sus gentes se encuentran bajo el hipnotismo de la siesta. Las voces de los niños gritan rompiendo el silencio de la tarde. Los segundos, minutos y horas se pasean por las calles. Los viejos que apenas duermen atraviesan la plaza con pasos arrastrados, sentándose a la sombra. Sólo miran, escuchan y esperan. Sus arrugadas y artríticas manos son utilizadas como visera espantan alguna que otra mosca. Un hombre camina solo, enciende un pitillo tras otro y habla entre dientes, cerrando los ojos para sentir mejor el roce del aire. El tiempo es detenido por el silencio de la gente, como si ya nada quedara por pasar. De repente las plañideras campanas de la iglesia, derraman sobre ese pueblo su triste sonido a muerte. Una pregunta pasa de boca en boc...
S i te vas, los árboles del parque que hay enfrente de casa seguirán creciendo, seguirán cambiando sus ramajes y  sus  tonalidades, aunque vaya pasando los años. Se vestirán con los ropajes de cada una de las estaciones del año. Todo seguirá su transcurso natural, aunque yo me encuentre en este retiro, en este aislamiento ya para mi tan familiar. D esde mi ventana podré ver cada uno de esos cambios, con su colorido y fragancia. Se unirán nuevas soledades, se dirán mentiras, seguiremos como si nada hubiera ocurrido. Tú sonreirás cuando vayas en tu coche conduciendo hasta otro nuevo destino. Y o intentare escribir algo bonito, acomodada en esta vida de la que nunca he salido. Intentare no alimentarme de tus recuerdos, luchare por ello, pues temo que no pueda conseguirlo y reencarnarme en una de esas mujeres a las que acusan de estar locas, que caminan solas perdidas en su propio universo, ese en el que se encuentra a diario con aquel amor que no quiso reconocer que había...

Revolviendo en mi baúl encontre esto

Esto digo aunque no pienso, puede ahora en sentimientos, sin querer decir "lo dije", lo dije porque lo siento, y no me arrepiento, de lágrimas derramadas por solo decir te quiero. E sta carta no es solo mía, tiene dueño. Pertenece al que escribió, fundido en nuestros recuerdos: Puede que Ana se arrepienta, pero, ¿qué será del resto? C on lo frágil, ¿que me siento? En el amor descubierto. D ejará su dueño sus palabras rotas dentro de éste infierno? M iro hacía el horizonte todo azul, todo nuestro, todo nuestro alrededor, y mi cuerpo ante tu cuerpo, y es en ese momento cuando me olvido de todo, de los sueños, de tesoros, de apartarme de éste puerto. Flores que hoy me acompaña mi dueño. Y no quiero desperdiciar un minuto flotan por el viento y comparto estos instantes con la persona que sueño, y quito del pensamiento, las roturas de esa carta. P orque esa carta es del dueño, una promesa cumplida sin tentaciones ni ensueños. Navega velero corre que el viento nos acompañ...