Ir al contenido principal

Bocanadas de deseo




Engarzo el humo
al contorno de tu cuello
encendiéndose mi anhelo;
consumiéndome con apenas rozarte.
Me gusta tanto encender
este momento contigo…


Se diluyen
lejos, muy lejos
promesas y miedos…


Y tú improvisas
bocanadas de deseo;
mentiras en mi piel.


El hilo de ceniza
se romperá de golpe,
mientras la cúpula lunar
que hace tiempo que tira,
se ha extinguido en el cenicero.

Comentarios

  1. Se diluyen
    lejos, muy lejos
    promesas y miedos…
    pero tu no te diluyes con ellos, tu te haces mas bella y mas fuerte.
    te quiero.
    mar

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

LA IMAGEN EQUIVOCADA

josé-chávez-morado-cristo,-la-pasión-de-los-pobres ¿De qué quiere usted la imagen? - Preguntó el imaginero- Tenemos santos de pino, Hay imágenes de yeso. Mire este Cristo yacente, madera de puro cedro. Depende de quién la encarga: una familia, o un templo, o si el único objetivo es ponerla en un museo - Déjeme, pues, que le explique lo que de verdad deseo: Yo necesito una imagen del Jesús el galileo que refleje su fracaso intentando un mundo nuevo, que conmueva las conciencias y cambie los pensamientos. Yo no la quiero encerrada en iglesias ni conventos, ni en casa de una familia para presidir sus rezos. No es para llevarla en andas cargada por costaleros. Yo quiero una imagen viva de un Jesús hombre, sufriendo que ilumine a quien la mire el corazón y el cerebro, que den ganas de bajarlo de su cruz y del tormento, y quien contemple esa imagen no quede mirando un muerto ni que con ojos de artista solo contemple un objeto ante el que exclame admirado: “¡qué torturado más bello!” -Perdóne...

Llueve rojo

Llueve rojo mientras contemplo y escudriño esos charcos de turbios recuerdos Llueve rojo salpicando sobre mis pechos, rodando por mí vientre hasta enredarse en la maraña de mí pubis. Llueve rojo y mis labios pronuncian palabras sobre esas sábanas ahora resecas. Guardo silencio en ese amor atemporal y exprimo esos adverbios complejos. Demasiados deseos haciéndose charcos, charco de lluvia roja ... Por eso hoy pienso y callo y espero en rojo…

Fantasmas de nieve

F antasmas de nieve en los cristales el dolor de un secreto callado, se desliza silenciosamente por esas cuatro paredes un perderse y no atreverse un aroma a fracaso por toda la estancia se percibe. L os recuerdos salen de debajo de la cama recostada en el sillón espero en mi vida es habitual, costumbre un cigarro tiembla entre mis dedos su humo sube y sube… T an solo el péndulo del reloj se mueve con un tic tac repetitivo en el espejo hay un rostro, el rostro de alguien que ha envejecido, sus facciones me son familiares. L a ceniza cae en silencio dejando sobre el suelo un cerco. L os fantasmas de los cristales han ido desapareciendo el sol ya ha salido y yo aún aquí espero a que tú asomes de nuevo. D edicado a mi querido Ignacio mas conocido como © Igna