Ir al contenido principal

LA IMAGEN EQUIVOCADA


josé-chávez-morado-cristo,-la-pasión-de-los-pobres


¿De qué quiere usted la imagen?
- Preguntó el imaginero-
Tenemos santos de pino,
Hay imágenes de yeso.
Mire este Cristo yacente,
madera de puro cedro.
Depende de quién la encarga:
una familia, o un templo,
o si el único objetivo
es ponerla en un museo

- Déjeme, pues, que le explique
lo que de verdad deseo:
Yo necesito una imagen
del Jesús el galileo
que refleje su fracaso
intentando un mundo nuevo,
que conmueva las conciencias
y cambie los pensamientos.

Yo no la quiero encerrada
en iglesias ni conventos,
ni en casa de una familia
para presidir sus rezos.

No es para llevarla en andas
cargada por costaleros.
Yo quiero una imagen viva
de un Jesús hombre, sufriendo
que ilumine a quien la mire
el corazón y el cerebro,
que den ganas de bajarlo
de su cruz y del tormento,
y quien contemple esa imagen
no quede mirando un muerto
ni que con ojos de artista
solo contemple un objeto
ante el que exclame admirado:
“¡qué torturado más bello!”

-Perdóneme si le digo
- responde el imaginero -
Que aquí no hallará seguro
la imagen del Nazareno.
Vaya a buscarla en las calles
entre las gentes sin techo,
en hospicios y hospitales
donde haya gente muriendo.
En los centros de acogida
En que abandonan a viejos,
en el pueblo marginado
entre los niños hambrientos,
en mujeres maltratadas
en personas sin empleo.

Pero la imagen de Cristo
no la busque en los museos,
no la busque en las estatuas
en los altares y templos,
ni siga en las procesiones
los pasos del nazareno.
No la busque de madera,
de bronce, de piedra o yeso.
Mejor busque entre los pobres
su imagen de carne y hueso.

Gabriela Mistral

Comentarios

  1. El poema desgraciadamente no es de Gabriela Mistral, se viralizó en las redes sociales y se sigue propagando la autoría!! El verdadero autor se llama Martín Valmaseda!!

    ResponderEliminar
  2. Así es !! No es de Gabriela.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Revolviendo en mi baúl encontre esto

Esto digo aunque no pienso, puede ahora en sentimientos, sin querer decir "lo dije", lo dije porque lo siento, y no me arrepiento, de lágrimas derramadas por solo decir te quiero. E sta carta no es solo mía, tiene dueño. Pertenece al que escribió, fundido en nuestros recuerdos: Puede que Ana se arrepienta, pero, ¿qué será del resto? C on lo frágil, ¿que me siento? En el amor descubierto. D ejará su dueño sus palabras rotas dentro de éste infierno? M iro hacía el horizonte todo azul, todo nuestro, todo nuestro alrededor, y mi cuerpo ante tu cuerpo, y es en ese momento cuando me olvido de todo, de los sueños, de tesoros, de apartarme de éste puerto. Flores que hoy me acompaña mi dueño. Y no quiero desperdiciar un minuto flotan por el viento y comparto estos instantes con la persona que sueño, y quito del pensamiento, las roturas de esa carta. P orque esa carta es del dueño, una promesa cumplida sin tentaciones ni ensueños. Navega velero corre que el viento nos acompañ...

sin ti...

L a noche me trae tu esencia, la almohada acaricia mi rostro, imitando a cada una de tus manos. E n mi cama vacía, un reproche, nunca creí en esta ausencia, aunque en tu aroma, la traías cada vez que yo te respiraba; cuando escondía mi cara en el hueco de tu cuello, en esa esencia tan rara... U n rayo de luz entra por la ventana te busco, en esa ausencia en las sábanas impregnada. E xtiendo los brazos, busco tu mano... Pero todo es inútil, todo es en vano. Busco anhelante tus labios, tu imagen se me escapa. M e revuelvo asustada, salto de la cama, corro por el cuarto, voy a la ventana... ¿ D onde están tus manos, donde tus labios, si yo los necesitara? Y siento en medio un dolor, la noche me sabe a veneno, ansío tus besos y caricias, y la almohada de tu pecho, sin ti... N o tengo nada...