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Es una lastima que no estés conmigo


Es una lastima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las doce , entrada la madrugada,
hora que llaman bruja por estar repleta de magia.
Me pongo ante una pantalla blanca y te escribo
olvidándome por completo de ese dolor de espalda.
Busco palabras que se conviertan en besos y caricias
en conjuros cargados de sensaciones dulces y amargas.
Es una verdadera lastima que no estés aquí conmigo
cuando el día y la noche se funden
Y vuelvo a mirar ese reloj y sigue esa misma hora,
conservándose intacto ese paisaje que te reclama,
en el que podamos prometernos bajo esos crepúsculos neutros
que no seré ella, ni tú serás él ,
por que siempre seguiremos siendo nosotros
los que fuimos cuando nos cruzamos en un mismo camino
cargados de nuestras propias etapas.
Es una lastima que no estés conmigo, una verdadera lastima…

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