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Mi cuerpo ya no es mi cuerpo




Mi cuerpo, ya no es mi cuerpo, es más, el de alguien que está muerto. Inmerso en una metamorfosis creada por todos ellos. Me han robado el sueño. Despierta, siempre despierta para escuchar los silencios. Quisiera descansar de todo esto y no me dejan hacerlo, les pido, les ruego y siguen sin entenderlo. Sonríen, gestos y más gestos perdidos en los tiempos. Un ir y venir de sentimientos se pasean por este dormitorio, cargados mayoritariamente de miedos. No quieren ver ni escuchar lo que en mis ojos les muestro. Callo ,silencio, siempre silencio y un llanto disfrazado de sonrisa ofrezco. Sus ojos y mis ojos cómplices de esos silencios, sus palabras y mis palabras escritas pululan sin un lugar concreto. y sigo esperando ante un mar incierto, donde dicen que se cumplen los sueños, entre la música del universo. Ya ni estremecerme puedo solo derramar este llanto perpetuizado y reseco, cuando en la noche me pierdo, entre un pasado, un presente y un futuro negro, muy negro, en la espera de que alguien me ayude en algo que yo no puedo. Estoy cansada de no haber vivido, y descansar, es lo que necesito.

Comentarios

  1. Cúanta tristeza derrama este poema!
    Saludos.

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  2. Un poema con mucho dolor a cuestas.

    Un fuerte abrazo Ana.

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  3. Inventamos sueños de amor para estar a salvo.
    Supongo que está bien describirnos como algo inconcluso...
    No es cierto que el Otro nos completa.

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