se desplazan suavemente
por mi inmóvil cuerpo.
Mis pezones ansían
encontrarse en tu boca, en tus labios.
Mis caderas danzan sobre tu cuerpo
con ese ritmo enloquecedor,
que aleja por unos instantes
ésos insistentes pensamientos
que enturbian mí conciencia.
Haces tuyas mis caderas.
Toma mis manos en tus manos
en este baile apasionado
convertido en sueños
que mi deseo ha forjado.
Perteneciéndome en esa ausencia
a la que tu me has castigado.

Hola vengo a agradecerte tu paso por mi "casa" y decirte que me encanta la tuya, no, no es un cumplido, te seguiré visitantado y leyendo tan lindos y eróticos versos.
ResponderEliminarJuan Lucas.
Y vuelve ser Ana, la que un día dejó reposar durante un tiempo, estos poemas de amor, para volver a ser el rincón de fantasía y realidad mágica que siempre ha sido.
ResponderEliminarMis besos a tus manos, por tu sabia escritura.