Ir al contenido principal

Entradas

Diez años después

Como todo, en la vida, se termina. El sueño se evapora y las ninfas de la escritura descubren que nunca serán aquello que en algunos momentos, llegaron a creer. Algunas quisieron continuar y se erigieron como notas musicales, siete, y siete son las notas Do, Re. Mi, fa, sol, la, si... Cada una en la suya se lanza al aire y brota la música, breve, pero intensa... Todas ellas hoy se diluyen entre mares revueltos y luces brillantes. Todo sucede entre sombras y claros difíciles de controlar. Se lanzaron al viento, eufóricas, llenas de promesas ... pero sus vidas, no son sólo suyas, la realidad siempre se impone es otra y nada se puede contra ella, es como esa losa que todo lo aplasta por más que uno no quiera .    El encuentro  El día siete de junio, el convento de Santa Clara se engalana para conmemorar ese décimo aniversario. Cada uno, desde si mismo, se cree poder volver a ...

Bronte : Beguinas

Las beguinas encarnan una de las experiencias de vida femenina más libre de la historia. Laicas y religiosas a la vez, vivieron con una total independencia del control masculino –familiar y, o eclesiástico- y la libertad de que gozaban es inseparable de la red de relaciones que establecen: de forma primaria entre ellas, con Dios “sine medio”, y con el resto de mujeres y hombres de las ciudades donde vivían. El de las beguinas es un movimiento que nace a finales del siglo XII en un ámbito geográfico concreto, Flandes –Brabante– Renania, que se extiende con rapidez hacia el norte y el sur de Europa, y en cuyo seno encontramos mujeres de todo el espectro social cuyo deseo es el de llevar una vida de espiritualidad intensa, pero no de forma claustral, como estaba sancionado socialmente, sino plenamente incardinadas en las ciudades entonces emergentes. Los beguinatos son espacios específicamente femeninos, creados y definidos por las mismas mujeres,un conjunto de casas o una auténti...

Mi cuerpo ya no es mi cuerpo

Mi cuerpo, ya no es mi cuerpo, es más, el de alguien que está muerto. Inmerso en una metamorfosis creada por todos ellos. Me han robado el sueño. Despierta, siempre despierta para escuchar los silencios. Quisiera descansar de todo esto y no me dejan hacerlo, les pido, les ruego y siguen sin entenderlo. Sonríen, gestos y más gestos perdidos en los tiempos. Un ir y venir de sentimientos se pasean por este dormitorio, cargados mayoritariamente de miedos. No quieren ver ni escuchar lo que en mis ojos les muestro. Callo ,silencio, siempre silencio y un llanto disfrazado de sonrisa ofrezco. Sus ojos y mis ojos cómplices de esos silencios, sus palabras y mis palabras escritas pululan sin un lugar concreto. y sigo esperando ante un mar incierto, donde dicen que se cumplen los sueños, entre la música del universo. Ya ni estremecerme puedo solo derramar este llanto perpetuizado y reseco, cuando en la noche me pierdo, entre un pasado, un presente y un futuro negro, muy ne...

_Rozandonos_

igo tu respiración, cada vez más cerca. Primero acariciando en mi oreja, deslizándose por uno de mis  brazos, volviendo de nuevo hacia mi nuca. Me enervo, sintiendo un sudor frio.  Te miro, bajando de nuevo la mirada. Las yemas de tus dedos rozan la piel de mi rostro. Mis labios tiemblan en esa proximidad aun silenciosa. Desabrocho uno a uno los botones de tu camisa, despacio, porque desnudarte rápidamente es negarnos un tiempo precioso, ese que nos presta esa espera, ese ansia que logrará desbordándonos. Tu pecho aparece ante mí sin pudor alguno. Mis dedos rozan suavemente esa piel dura y revestida de vello. El sentido del tacto llega a resultar sublime. Giro la cabeza, en busca de una boca que besar. Besas mis labios, mi cuello... mi pecho. Mis manos se entrecruzan con las tuyas. Tus dedos se posan sobre mis labios, que no dejan de temblar. Me precipito literalmente a tus brazos. .. Me estremezco impaciente. El ritmo acelerado de tu corazón ahora ...

EL HOMBRE DE LOS JUEVES

abizbajo, ensimismado, casi escondido, pasando desapercibido, llegaba todos los jueves a aquel lugar desolado. Se sentaba en un banco, y miraba hacia las tumbas sin fijarse en ninguna, pero sabiendo donde estaba aquel recuerdo  que guardaba el tesoro secreto. En sus manos, ninguna flor, sólo llevaba el dolor que su mirada reflejaba. A veces una mueca denotaba una sonrisa como si con alguien hablara, y una dulce compañía su soledad compartía dejándole un poco de paz. Todos los jueves llegaba cerca del mediodía, y cuando atardecía, emprendía el regreso solitario .. pensativo habiendo cumplido lo que mantenía en secreto. Algún juramento había hecho "seguiremos juntos los jueves" como aquellos encuentros furtivos que tuvo con su amada y aún sigue manteniendo en la tierra del silencio. _Maria Isabel Bozzi _

Mi casa es la escritura

Mi casa es la escritura  en que  habito sencillamente ,  vistiéndome de esa fantasía  que  me lleva y trae. Cuatro paredes y muchas ventanas  por las que pasa la vida , unas veces con aromas amargos  arrancándome de paso algunas lágrimas. Otras veces en cambio me obsequia con la fragancia de la hierba Luisa,               el húmedo rocío  de la mañana    acariciándome ese olor sencillo y a la vez maravilloso de la tierra mojada.            La escritura me envuelve , me protege de esas sombras que mis propios miedos vomita. Pero también  la escritura a veces consigue sorprenderme,  vistiéndome con la voluptuosidad que una mujer necesita para seducir  a un hombre o ella misma.    A veces elucubro sobre el amor  y sobre otras tantas cosas para ...