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La necesidad de imaginarte

a primera vez que hablé contigo solo por tus palabras, tuve la necesidad de imaginarte. Y cuando por fin más tarde logré ver tu rostro, con esa sonrisa repleta de optimismo, sentí algo muy extraño recorriendo mi cuerpo. Me sentí feliz… No es nada fácil encontrar las palabras necesarias que me ayuden a plasmar ese primer momento, ese primer encuentro, esa primera tarde de un domingo cualquiera, que se convertiría en uno de los domingos mas agradables para mi. A partir de ese primer encuentro, te imaginé junto a mí de mil maneras distintas, esas que a veces te intenté ofrecer convertidas en palabras cargadas de intenciones, de provocaciones. Salidas de labios de una mujer que no logra alejarse de aquella niña que lleva dentro, y que le encanta hacerse presente y hacer de las suyas. Desde ese día mi reto fue seducirte con mis poesías o con mis relatos, pero sobre todo, con esas palabras que voy derramando en tu cuerpo cuando tu y yo estamos aquí solos, en este receptácul...

Siete veletas y una direción

eras mi querido niño, voy a contarte algo sobre siete veletas, que imagino te va a gustar. Eran sensibles, justicieras, inquietas y con una gran fantasía he imaginación. Érase una vez…, Una de esas veletas, había sido creada con un problema de inmovilidad, por lo que no podía girar sus brazos en la dirección de los vientos de la vida. Sintiéndose con el paso de los años muy desgraciada por no poder jugar o bailar a lomos de los vientos como veía hacer a las otras veletas en sus tejados. Pensó que ellas lograban rozar esa tan ansiada felicidad. Llegó ha hacer de esa inmovilidad la causa de todas y cada una de sus desgracias. Una gran excusa para ir dejándose caer en una especie de letargo. Pero con el tiempo, llegaría a descubrir lo equivocada que había vivido con respecto a esa felicidad que tanto la obsesionaba. Llegando a aprender a valorar aquellas cosas que habían pasado inadvertidas para ella. Voló en cada una de las líneas de los montones de libros, que la llevarían hasta lugares...

Este cuento se va acabando

ste cuento se va acabando, puedo escuchar su caminar arrastrado en ese pasarse la vida esperando. Remonto con ese silencio que nace en la garganta y muere entre notas y ntas de jazz..., que se convierte en una añorada nana. Dejenme escribir una nueva poesia aunque sus palabras hoy puedan desteñir de desesperanza. Dejenme volver a meterlas en una botella de vidrio como aquella otra que hace tiempo lancé al oceano de las ilusiones hoy el de las causas perdidas.

A mi admirado amigo Vicente Ferrer

Querido amigo Ferrer, imagino que habrás tenido el recibimiento que te mereces en ese lugar al que la edad y la enfermedad junto con el cansancio te han enviado. Aquí en en este pais mullticolor como variopinto has dejado muy tristes , sobre todo en y Anantapur donde has vivido durante tantos años. con tu marcha les has dejado ese gran vacío que sera casi imposible de llenar , aun siguiendo tus pasos, tus enseñanzas. Tus niños esos angelotes de grandes ojos con alas invisibles, hoy cantan por esa marcha. De la profundidaz de sus miradas surgen las notas de ese cantico por todos desconocido. Desde ese silencio sobre el que a veces viven , desde esa tierra revestida de penuria en la que muren prematuramente sus ilusiones y sueños. Anantapur , tu esposa Ana y tu hijo, han quedado desolados , se han quedado sin marido, padre , hermano , compañero, AMIGO. Algunos de tus sueños se han ido haciendo realidad , como la de “En cada pueblo una escuela” y ot...

Quiero escribir un cuento ...,

uiero contar un cuento, aunque no tengo nada claro cómo empezarlo. Por lo que he podido ver, hasta en este tipo de cosas todo a cambiado. los inicios , los finales y hasta en las formas . Desearía montar al lomo de un precioso cuento y correr sintiendo en el rostro la caricia de una brisa o el azote del viento, diciéndome , estas viva , estas viva...., atravesar este y aquel lugar , subir colinas inciertas , dejarme arrastrar por una realidad nada real. Si consiguiera escribir un cuento y enredarme entre sus hilos , tal vez podría sentir la emoción de haber hecho algo que merecía la pena. Puede ser que ese cuento no llegara o llegase a seducir a ningún lector , subiéndose sobre el lomo de ese precioso caballo blanco al que le faltaba un ala , solo una para poder alzar el vuelo y llevarle tan lejos como pudiera ser el deseo de su jinete. O quizás era al lomo de un pequeño unicornio al que tras haber resbalado de entre las manos de una niña , que lo estaba acariciando con su mi...

Con la madrugada

Con el silencio llega la madrugada, majestuosa, incitadora, para iniciar su velada; esparciendo olorosos pensamientos. Lluvia de caricias recordadas caen sobre mi blanca piel deshojada, esa que fue fulgurante porcelana. Manos fantasmas me recorren, perdiéndose en todas aquellos recodos que mi cuerpo guarda. Caricias difusas que despiertan en mí el deseo de que se perpetuarizarán.

Cuento

oy una amiga de tu madre. No sé si has oído hablar a tu mamá de Las amigas Clarisas, ésas a las que les gusta escribir cuentos y se reúnen de vez en cuando. Todas quedamos en escribir un cuento especialmente para ti y regalártelo este día. Yo no he podido hacerlo y lo siento, últimamente estoy algo vaga. Pero espera, que he de contarte algo que me ha ocurrido esta última semana y que te va a sorprender tanto como me ocurrió a mí , verás… Hace unas noches me puse delante del ordenador dispuesta a escribirte ese cuento. Estuve pensando en qué tipo de historia podría gustarte. Pero mi imaginación se negó a ayudarme, desde hace tiempo no da palo al agua ¿sabes?. Decidí ponerme a buscar en internet en páginas para niños. Búsqueda que curiosamente me llevó hasta el mundo de los seres diminutos como son los duendes, elfos, gnomos, hadas, etc… _ ¿Que por qué digo curiosamente? Calla y verás. Hacia tantos años que no leía nada sobre ese mundo tan maravilloso y fantástico, que su lectura fue...