Ir al contenido principal

_ Como un rito entre mis manos _

Un rastro de luz
va iluminando mi rostro.

Entre mis manos, una mañana más
como parte de un rito;
una taza de humeante café.
Fuera en la calle está  lloviendo,
se puede escuchar su sereno sonido.

Un bostezo se me escapa.
Acerco a mis labios esa taza de café, su aroma y sabor emergen
creándose así un sublime momento
que nunca será el de mañana, ni el de pasado mañana...
                                    
Un opaco paño de vaho cubre el cristal de la ventana.
Uno de mis dedos en silencio
ha ido  dejando   garabatos  . 


Tomo otro trago , aun muy caliente .
Sonrío y tras esa sonrisa y recogimiento
me sumerjo en un halo nostálgico
que me impregna de sensaciones.

Regreso...del otro lado.

Escucho el repiqueteo de la lluvia.
En cristal  siguen esos mismos garabatos 
que con un cariz  infantil  había dejado.
 
Cojo la taza , la elevo  hasta mis labios 
tomo un sorbo de ese café, 
que en el transcurso de mi ausencia se ha enfriado.


Comentarios

  1. Cuantas veces he hecho eso tras el cristal...hoy hay nieve en mi terraza y el aire es frio y seco, el cielo de un azul nítido...

    Cuando miro tras el cristal, no puedo evitar que me invada la nostalgia...

    Besos guapa

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Revolviendo en mi baúl encontre esto

Esto digo aunque no pienso, puede ahora en sentimientos, sin querer decir "lo dije", lo dije porque lo siento, y no me arrepiento, de lágrimas derramadas por solo decir te quiero. E sta carta no es solo mía, tiene dueño. Pertenece al que escribió, fundido en nuestros recuerdos: Puede que Ana se arrepienta, pero, ¿qué será del resto? C on lo frágil, ¿que me siento? En el amor descubierto. D ejará su dueño sus palabras rotas dentro de éste infierno? M iro hacía el horizonte todo azul, todo nuestro, todo nuestro alrededor, y mi cuerpo ante tu cuerpo, y es en ese momento cuando me olvido de todo, de los sueños, de tesoros, de apartarme de éste puerto. Flores que hoy me acompaña mi dueño. Y no quiero desperdiciar un minuto flotan por el viento y comparto estos instantes con la persona que sueño, y quito del pensamiento, las roturas de esa carta. P orque esa carta es del dueño, una promesa cumplida sin tentaciones ni ensueños. Navega velero corre que el viento nos acompañ...

Querida Ana

Querida Ana: Hace unos minutos me emocioné con tu correo y dejé en libertad esas lágrimas que de vez en cuando me vienen bien. Pensé en ti como si recorriera las páginas de un albúm de fotos. Ahora Ana con tres años, con siete, con quince. Ana que ríe y llora, Ana que hace planes, que sueña, Ana desorientada, Ana mirando al mundo a través de su pensamiento, metiéndose dentro de él, envolviéndose con todos los misterios que no se pueden descifrar, con los códigos encriptados de la vida. Las dificultades te dan la sabiduría necesaria no solo para resolverlas, sino y sobre todo, para demostrarnos que los retos personales nos hacen grandes. Tómate tu tiempo, pero espero que sepas administrarlo para reflexionar sobre ti misma, sobre tus posibilidades, sobre lo que te necesitamos la gente que te queremos, y sobre todo para tomar conciencia de lo mucho que te queda por disfrutar, soñar, aprender, comprender, y compartir. La vida es pura contradición, pero qué quieres q...

Despierto con los últimos pájaros de la noche

Despierto con los últimos pájaros de la noche aleteando sobre el borde oscuro de mi vientre. La luna es apenas una sonrisa en el cielo y como hilachas cuelgan, irracionales, los vestigios de un mundo enajenado. Cae la última estrella; el cielo se parte en dos. Una serpiente deja su último vestido para morir de cara al sol. Todo parece ser parte de un final que se anunciaba en ti desde hace tiempo, ahora aquí se encuentra, dolorosamente pétreo. Mientras a lo lejos sigo escuchando tu silencio repitiéndose una y otra vez como si tratase de un eco .