Ir al contenido principal

Creandote

n do recorre el perfil de tus labios, borde que circunda tu boca, como si la fuera creando, entre trazos de deseo. Si cierro lo ojos podré entrar en ella, convertido en lengua que busca enredarse con tu lengua. Tu saliva por unos instantes será la mía y la mía tuya. Creciendo dentro de mi una agitación ausente y en ti un deseo acallado durante años. Nuestras lenguas luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando ligeramente la lengua en los dientes, jugando en sus recintos, donde un aire pesado va y viene. Despertándose en nosotros ese sentimiento que solía estar adormecido. Te dibujo por ello todo lo que la esperanza nos ofrece, en ese rostro que trasmite con la ayuda de tus ojos, todo lo que temes decirme. Te miro y me miras, como si en ese cruce de miradas pudiéramos encontrarnos sin necesidad de nada más. Una sonrisa se forma en tu rostro. Siento en esa sonrisa una llamada desesperada a la que deseo acudir. Tiemblas ante esta proximidad en la que nos encontramos. Momento en el que tus manos buscan hundirse en mi cabello, acariciar lentamente su profundidad mientras nos besamos como si temiéramos que tras todo eso, se escondiera un final. Una fragancia oscura nos envuelve, impregnándonos de esa ambigüedad que nos recorre de deseo y temor. Tú temes que yo pueda..... Yo temo que tal vez tu …., fraguándose en ese encuentro una perenne duda. Te deseo revestido de ese aroma tan tuya. Te necesito tanto como tu a mi. Este momento esta construido de una locura conspiradora, que no sabemos de que esta hecha, tal vez tan solo de sortilegios atrasados que han estado ahí para nosotros....

Comentarios

Entradas populares de este blog

Divagando una vez mas

        L o visible se hace invisible las verdades ocultas, distinguibles, los secretos, nos seducen. U n mundo físico se va dibujando con palabras inimaginables. Recónditas limitaciones humanas, entre ellas las del lenguaje. P alabras que nunca alcanzan a complejos personajes. Sombras misteriosas buscan pensamientos que divagan. Y o siempre inescrutable me sigo perdiendo sin encontrarme.

Es una lastima que no estés conmigo

Es una lastima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las doce , entrada la madrugada, hora que llaman bruja por estar repleta de magia. Me pongo ante una pantalla blanca y te escribo olvidándome por completo de ese dolor de espalda. Busco palabras que se conviertan en besos y caricias en conjuros cargados de sensaciones dulces y amargas. Es una verdadera lastima que no estés aquí conmigo cuando el día y la noche se funden Y vuelvo a mirar ese reloj y sigue esa misma hora, conservándose intacto ese paisaje que te reclama, en el que podamos prometernos bajo esos crepúsculos neutros que no seré ella, ni tú serás él , por que siempre seguiremos siendo nosotros los que fuimos cuando nos cruzamos en un mismo camino cargados de nuestras propias etapas. Es una lastima que no estés conmigo, una verdadera lastima…

No te miento mi amor

No. No te miento mi amor. No te mienten mis “te quiero” al deslizar mis manos y mis labios sobre tu cansado cuerpo. No te mienten mis “te quiero” al trazar con mí lengua los camino en curvas sobre todo tu ser. No te mienten mis “te quiero” convertidos en sorprendentes sensaciones que te sacan de ese infierno al que la vida te somete. Deseo darte más de lo que ya esperas. Deseo que reposes entre mis pechos entre muslos agitados, temblorosos. Deseo entrar más en ti, un poco más en cada instante, un poco más mientras mi calor te ata a mí, un poco más mientras te disfruto, un poco más mientras me disfrutas. Saboreando esa sinfonía de gemidos, esos jadeos acorde con el momento. Créeme cuando te digo “te quiero” mientras tú me dices que no puedes más mientras te desbordas de placer. Mis caderas siguen ese acompasado balanceo. y de tus labios surge un “no pares” surgiendo de esa copula el placer más inmenso. No. No te miento mi amor. No te mienten mis “te quiero” A d@v