Ir al contenido principal

Un manto de hojas



Un manto de hojas secas

cubren este cuerpo, aterido

que tiembla en su letargo.

La noche esta crujiendo

y yo sigo temblando de frío

mis manos de humo,

se pierden sobre tu nada.

Mis cabellos flotando

en busca de ese tu cuerpo

invitándote, a inundar mi tierra

a perderte en mis adentros.

Te ofrezco mar y arena

y esos sus olores frescos.

respírame, en mi desconcierto,

mientras cruje la noche

y te voy perdiendo.

Comentarios

  1. Nos alumbra la misma luna... necesitamos sentir amor.
    creo que decía Gloria.
    Besos mil
    Juan Lucas.

    ResponderEliminar
  2. Ese poema está pidiendo unos besos gordos, gordos.

    Ahí van

    ResponderEliminar
  3. Ofreces mar y arena, están cerca tus playas...

    Un beso Ana.

    ResponderEliminar
  4. Hola torbellino de nubes!!!

    Siempre que vengo decoraste de nuevo!!

    Mar y arena......mar y arena...

    ResponderEliminar
  5. Un placer para los sentidos tu blog

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Revolviendo en mi baúl encontre esto

Esto digo aunque no pienso, puede ahora en sentimientos, sin querer decir "lo dije", lo dije porque lo siento, y no me arrepiento, de lágrimas derramadas por solo decir te quiero. E sta carta no es solo mía, tiene dueño. Pertenece al que escribió, fundido en nuestros recuerdos: Puede que Ana se arrepienta, pero, ¿qué será del resto? C on lo frágil, ¿que me siento? En el amor descubierto. D ejará su dueño sus palabras rotas dentro de éste infierno? M iro hacía el horizonte todo azul, todo nuestro, todo nuestro alrededor, y mi cuerpo ante tu cuerpo, y es en ese momento cuando me olvido de todo, de los sueños, de tesoros, de apartarme de éste puerto. Flores que hoy me acompaña mi dueño. Y no quiero desperdiciar un minuto flotan por el viento y comparto estos instantes con la persona que sueño, y quito del pensamiento, las roturas de esa carta. P orque esa carta es del dueño, una promesa cumplida sin tentaciones ni ensueños. Navega velero corre que el viento nos acompañ...

Despierto con los últimos pájaros de la noche

Despierto con los últimos pájaros de la noche aleteando sobre el borde oscuro de mi vientre. La luna es apenas una sonrisa en el cielo y como hilachas cuelgan, irracionales, los vestigios de un mundo enajenado. Cae la última estrella; el cielo se parte en dos. Una serpiente deja su último vestido para morir de cara al sol. Todo parece ser parte de un final que se anunciaba en ti desde hace tiempo, ahora aquí se encuentra, dolorosamente pétreo. Mientras a lo lejos sigo escuchando tu silencio repitiéndose una y otra vez como si tratase de un eco .

Querida Ana

Querida Ana: Hace unos minutos me emocioné con tu correo y dejé en libertad esas lágrimas que de vez en cuando me vienen bien. Pensé en ti como si recorriera las páginas de un albúm de fotos. Ahora Ana con tres años, con siete, con quince. Ana que ríe y llora, Ana que hace planes, que sueña, Ana desorientada, Ana mirando al mundo a través de su pensamiento, metiéndose dentro de él, envolviéndose con todos los misterios que no se pueden descifrar, con los códigos encriptados de la vida. Las dificultades te dan la sabiduría necesaria no solo para resolverlas, sino y sobre todo, para demostrarnos que los retos personales nos hacen grandes. Tómate tu tiempo, pero espero que sepas administrarlo para reflexionar sobre ti misma, sobre tus posibilidades, sobre lo que te necesitamos la gente que te queremos, y sobre todo para tomar conciencia de lo mucho que te queda por disfrutar, soñar, aprender, comprender, y compartir. La vida es pura contradición, pero qué quieres q...