Ir al contenido principal

Un manto de hojas



Un manto de hojas secas

cubren este cuerpo, aterido

que tiembla en su letargo.

La noche esta crujiendo

y yo sigo temblando de frío

mis manos de humo,

se pierden sobre tu nada.

Mis cabellos flotando

en busca de ese tu cuerpo

invitándote, a inundar mi tierra

a perderte en mis adentros.

Te ofrezco mar y arena

y esos sus olores frescos.

respírame, en mi desconcierto,

mientras cruje la noche

y te voy perdiendo.

Comentarios

  1. Nos alumbra la misma luna... necesitamos sentir amor.
    creo que decía Gloria.
    Besos mil
    Juan Lucas.

    ResponderEliminar
  2. Ese poema está pidiendo unos besos gordos, gordos.

    Ahí van

    ResponderEliminar
  3. Ofreces mar y arena, están cerca tus playas...

    Un beso Ana.

    ResponderEliminar
  4. Hola torbellino de nubes!!!

    Siempre que vengo decoraste de nuevo!!

    Mar y arena......mar y arena...

    ResponderEliminar
  5. Un placer para los sentidos tu blog

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Con uno de mis dedos

Con uno de mis dedos, rozo tus labios, dibujar tu boca intento. Cerrando los ojos te pienso siguiendo la línea con mi dedo, con el pensamiento te palpo. En tu rostro se dibuja una sonrisa, que por azar  es la que busco. La libertad entre mis dedos crea pinceladas de luces, hago nacer los ojos que deseo. Siguiendo los pasos ciegos sobre tu piel de lienzo , se derraman colores de deseo, entre caricias disuelto. Me miras, de cerca me miras, pero yo no te veo, solo te siento con el pincel de mis dedos jugamos tan solo a tocarnos. Nos miramos cada vez más de cerca yo, siempre con los ojos cerrados. Superponiéndose  sensaciones, de colores inciertos en respiraciones agitadas, se confunden nuestros cuerpos. Nuestras bocas se reencuentran mordiéndose con los labios, sabores de deseo degustamos perfumes de amores viejos, jugando en sus recintos. El silencio limpia nuestras frentes, sudorosas de trementina y óleo. Entonces mis manos buscan hundirse en tu enmarañado cabello...

Bronte : Beguinas

Las beguinas encarnan una de las experiencias de vida femenina más libre de la historia. Laicas y religiosas a la vez, vivieron con una total independencia del control masculino –familiar y, o eclesiástico- y la libertad de que gozaban es inseparable de la red de relaciones que establecen: de forma primaria entre ellas, con Dios “sine medio”, y con el resto de mujeres y hombres de las ciudades donde vivían. El de las beguinas es un movimiento que nace a finales del siglo XII en un ámbito geográfico concreto, Flandes –Brabante– Renania, que se extiende con rapidez hacia el norte y el sur de Europa, y en cuyo seno encontramos mujeres de todo el espectro social cuyo deseo es el de llevar una vida de espiritualidad intensa, pero no de forma claustral, como estaba sancionado socialmente, sino plenamente incardinadas en las ciudades entonces emergentes. Los beguinatos son espacios específicamente femeninos, creados y definidos por las mismas mujeres,un conjunto de casas o una auténti...

¡Que los Sabios Majos nos apapachen!

Siempre tuve dudas con respecto a la tradición de los Reyes Magos: mi hija, Mohammed, sobrinos, etc... Pero mi padre me había transmitido con tanta pasión la ceremonia de escribir la carta, limpiar los zapatos, colocarlos en la salita, que entonces también era cocina y comedor, y despertarnos temprano el día 6, que , cuando supe cual era la realidad y de donde procedían los regalos, mi padre dejaba de fumar una temporada para ayudar al ahorro, él y mi madre economizaban para que, al menos, una petición de cada uno se cumpliese, no lo superé muy bien. Alrededor de los 12 años, comenzaron a contar conmigo para la complicidad de los preparativos, y mi padre, a quien le gustaba Baltasar porque siempre fue del sur, me llevaba de la mano a buscar el pentotal de la ilusión de los 3 chiquitines. Una vez, a las 10 de la noche del día 5 de enero, se dio cuenta de que faltaban las pilas de la moto pedida por Juan. Y los dos, abrigo y bufanda colocados a toda prisa, salimos en busca de una ferrete...