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Muerdo una manzana

uerdo provocativamente una manzana, confiriendose en mi boca y en mis labios su carne, su jugo .  Le miro, le observo   y siento como su mirada de océano en calma al recorrerme me inflama. No dejo de mirarlo y adivino en  las  canas que lo acompañan desde hace años, su vida.  Sus ojos azulados no se despegan de mí. Me siento atraida , hipnotizada. Acerco la manzana a mi nariz , su  aroma  me resulta tan agradable, que sigo  masticando esta  fruta que no deja de danzar en mi boca,   impregnadola de ese jugo tan acido.  Cierro los ojos para sumergirme en el sabor , siento que nunca he disfrutado de otra manzana como lo estoy haciendo de esta.   Abro mis ojos y me vuelvo a reencontrar sus ojos , con su piel blanca  mediterránea, el calor del verano hace que gotas de sudor corran por mi espalda .   Se acerca despacio, bajo la calma que le viste...  Yo todavía con el sabo...

Albergar un sueño

Mi deseo es albergar un sueño,  en el que tu no aparezcas. Mi deseo es volver  a caminar sin pies y a volar sin alas . Sintiendome  de nuevo yo, algo que me arrebataste con tu comportamiento. Volveré  a vestirme con  esa calma que hoy me falta y tanto echo de menos. Limpiare mis ojos de la huella que los tuyos dejaron dentro. ¿Amor? No creo que aquello,  llevase ese nombre , no lo creo. Mis sentidos tan solo  se aferraron a la sin razón de un  imposible, lo que hoy  estoy pagando. esperare a percibir como llega hasta mí ese relajante aroma que trae el olvido consigo. Brotándome  una sonrisa toda cuajada de esperanza, que deje de hacerme sentir pérdida.

Ahora que sé

Ahora que sé que no te tengo y de que nunca te he tenido.  Ahora que no tendre  a quien escribirle un poema  que encierre el amor entre sus letras.  Ahora que me autocastigo a este final como condena,  olvidando todo lo que llevo dentro,  le cerrare la puerta a los sentimientos.  Mirare hacía otro lado y desoiré de mi corazón su queja…  Ahora ante esta abrupta y despiadada realidad,  volveré a ser esa marioneta que aprendió un día  a esconderse tras una sonrisa.

Atrapada en el silencio

Un otoño adormecido. Un deseo acallado. Un querer y no poder en ésta realidad de la que a diario huyo. Un jinete sin caballo Una luna sin cielo Un amor que agoniza sin haber nacido. Un silencio que me atrapa. Un horizonte en tu mirada. Un invierno y mucho frío. Un reloj marcando un final sin que nada haya ocurrido. Mientras que mí realidad, con sarcasmo me hace un guiño

Cartas que se guardan

artas que guardan esas noches inexistentes, el confuso perfume de un  abrazo, el temblor de unas  bocas que se buscan.  La música que  se pierde  escondiéndose en nuestros  cuerpos.  la huella del temblor...tantas y tantas cosas y nada a la vez. Abrir esa  carta, en el mismo rellano de la escalera, borrándose de un sólo plumazo todo  tu  alrededor. Abrasándome la tinta entre los dedos. Las frases repitiendo el rumor de las sábanas, la pasión y sus sombras, desdibujándose  el día. Llevando al papel el fragor de esas noches, más allá al otro lado donde nadie lo aguarda. Silencio y más silencio.  No existía ese alguien, existiendo. No habrá unas manos que se pongan a temblar al ser leídas cada una de esas palabras, que me causan este dolor. Nadie que reinicié una y otra vez la lectura  de ese trozo de papel para encontrar entre sus frases,  esas caricias hilvanadas y enfebrecidas por la distancia. En ese ...

Tu respirar pausado

e gusta tu respirar pausado, mientras te percibo recostado a mi lado. Necesito sentir tus dedos, abruptos, dejando sobre mi desnudez, anheladas sensaciones. El imaginarte jugando con mi cuerpo, aflorando de mi garganta jadeos. Recorridos verbales. Letras encendidas con las que dibujar emociones en silencio. Monologo de un solo cuerpo, en complicidad con los sueños.

Adherida a mi piel

A dherida mi piel a su desnudez, sus labios rozaron los míos. Entre mis adormecidos senos se posarían sus cálidas manos. y con la glotonería de un niño, se deleitaría con mis pezones con sabor almizcleño. Abrasadores poemas buscaría bajo mí cintura, con los que acallar su desasosiego. Respirando , abriéndonos, sumergiéndonos en una paralela catarsis, mientras nuestros sexos ardían por fuera y por dentro. Descubriendo en nuestros poros secretos de muchas lunas que aún no crecieron.