9 de abril de 2016

¿Un tren, hacía?




Se preguntaba, ¿a qué hora..?
¿Hacía dónde dirigirse para subir a él?
¿Una estación, un andén, un lugar escondido, lejano..?


untrenhacia“Le serviría poco, muy poco equipaje, en esa clase y tipo de viajes apenas se necesita nada”.
¿Será uno de esos trenes que se cogen llevando interminables maletas repletas de enseres, objetos y ‘chismes’?
Había tomado lo justo, imprescindible, — unos pocos indumentos, ropa interior, algunas ‘joyas de valor sentimental’, fotografías íntimas, ropa de cama, toallas y poco más.
Le preocupaba que pudieran pedir, exigirle… remordimiento, inconsciencia, usurpación, abandono, dejación, recriminación {…}
Con ella viajaba ‘su maleta’, y en ésta… tristeza, desengaño, dolor, aflicción, pavor, recuerdos de llantina desgarradora, (en ese caso y hasta aquí, preocuparse ya no tendría sentido).
Aunque ella, lo que realmente había reservado, — era un billete con destino: esperanza, felicidad, risa, paz, tranquilidad, la liberación, verdadero amor.
{…} ¿Sería grande o pequeño, con departamentos individuales, o no, — con acogedores y cómodos sillones de piel, dispondría de infinitos pasillos… pintados con lineas sin fin?
O quizás, pequeñas estancias recubiertas de terciopelo rojo, tapizadas con enormes cortinas de organza, lechos dispuestos para recibir el calor de una piel y su perfume intenso, infinidad de poros anhelando caricias y besos interminables, — llenos de pasión y deseo al placer entregados.

“Le encantaría {…} ansiaba infinitamente despertar y subir a ese tren.” — La travesía en el tren de su Momento, Libertad y Vida.

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