3 de diciembre de 2012

Mi cuerpo ya no es mi cuerpo



Mi cuerpo, ya no es mi cuerpo,
es más, el de alguien que está muerto.
Inmerso en una metamorfosis
creada por todos ellos.
Me han robado el sueño.

Despierta, siempre despierta
para escuchar los silencios.

Quisiera descansar de todo esto
y no me dejan hacerlo,
les pido, les ruego
y siguen sin entenderlo.

Sonríen, gestos y más gestos
perdidos en los tiempos. 

Un ir y venir de sentimientos
se pasean por este dormitorio,
cargados mayoritariamente de miedos.

No quieren ver ni escuchar
lo que en mis ojos les muestro. 

Callo ,silencio, siempre silencio
y un llanto disfrazado de sonrisa ofrezco. 

Sus ojos y mis ojos
cómplices de esos silencios,
sus palabras y mis palabras escritas
pululan sin un lugar concreto.
y sigo esperando ante un mar incierto,
donde dicen que se cumplen los sueños,
entre la música del universo.

Ya ni estremecerme puedo
solo derramar este llanto perpetuizado y reseco,
cuando en la noche me pierdo,
entre un pasado, un presente
y un futuro negro, muy negro,
en la espera de que alguien me ayude
en algo que yo no puedo.

Estoy cansada de no haber vivido,
y descansar, es lo que necesito.

17 de noviembre de 2012

_Rozandonos_



igo tu respiración, cada vez más cerca. Primero acariciando en mi oreja, deslizándose por uno de mis  brazos, volviendo de nuevo hacia mi nuca. Me enervo, sintiendo un sudor frio.
 Te miro, bajando de nuevo la mirada. Las yemas de tus dedos rozan la piel de mi rostro. Mis labios tiemblan en esa proximidad aun silenciosa.
Desabrocho uno a uno los botones de tu camisa, despacio, porque desnudarte rápidamente es negarnos un tiempo precioso, ese que nos presta esa espera, ese ansia que logrará desbordándonos.

Tu pecho aparece ante mí sin pudor alguno. Mis dedos rozan suavemente esa piel dura y revestida de vello. El sentido del tacto llega a resultar sublime.

Giro la cabeza, en busca de una boca que besar.
Besas mis labios, mi cuello... mi pecho.

Mis manos se entrecruzan con las tuyas. Tus dedos se posan sobre mis labios, que no dejan de temblar. Me precipito literalmente a tus brazos. .. Me estremezco impaciente. El ritmo acelerado de tu corazón ahora se adhiere a mí pecho. Aprietas tu boca contra la mía. Nuestras lenguas luchan tibiamente. Muerdes mis labios. 

Tu mano se pierde bajo mi vestido....

Vamos perdiendo el control. Nuestras respiraciones se confunden. Un aire pesado va y viene. Tus manos, tus dedos se hunden en mi cabello, enredándose en el, con desesperación.

Lo sensual, lo intimo, lo excitante, son las claves, para crear este tipo de momentos.

Una fragancia oscura o clara. En ese absorberse simultaneo. Palabras, palabras...caricias verbales, que posee la capacidad de conmoverte....

10 de noviembre de 2012

EL HOMBRE DE LOS JUEVES


abizbajo, ensimismado, casi escondido, pasando desapercibido, llegaba todos los jueves a aquel lugar desolado.
Se sentaba en un banco, y miraba hacia las tumbas sin fijarse en ninguna, pero sabiendo donde estaba aquel recuerdo
 que guardaba el tesoro secreto.
En sus manos, ninguna flor, sólo llevaba el dolor que su mirada reflejaba.
A veces una mueca denotaba una sonrisa como si con alguien hablara, y una dulce compañía su soledad compartía
dejándole un poco de paz.
Todos los jueves llegaba cerca del mediodía, y cuando atardecía, emprendía el regreso
solitario .. pensativo habiendo cumplido lo que mantenía en secreto.
Algún juramento había hecho "seguiremos juntos los jueves" como aquellos encuentros furtivos que tuvo con su amada
y aún sigue manteniendo en la tierra del silencio.


_Maria Isabel Bozzi _



9 de noviembre de 2012

Mi casa es la escritura





Mi casa es la escritura 
en que  habito sencillamente , 
vistiéndome de esa fantasía 
que  me lleva y trae.

Cuatro paredes y muchas ventanas 
por las que pasa la vida ,
unas veces con aromas amargos 
arrancándome de paso algunas lágrimas.
Otras veces en cambio me obsequia
con la fragancia de la hierba Luisa, 
            el húmedo rocío  de la mañana  
acariciándome ese olor sencillo y a la vez maravilloso de la tierra mojada.

           La escritura me envuelve ,
me protege de esas sombras que mis propios miedos vomita.

Pero también  la escritura a veces consigue sorprenderme, 
vistiéndome con la voluptuosidad que una mujer necesita para seducir  a un hombre o ella misma.

  A veces elucubro sobre el amor  y sobre otras tantas cosas para mi desconocidas ...
 
El lenguaje es mágico ,consigue embriagarme sobre todo con un buen cabernet de nostalgias , ahogándome ese grito  que nace del sentimiento y de la emoción ...escribo