9 de septiembre de 2011

No he de apagar la luz


No he de apagar la luz
para pensar en ti: a pleno día
y ande haciendo lo que haga
(deambular por los parques, mirar nubes,
contestar a unas cartas, romper versos,
retener cuanto graban en el contestador,
bromear con el gato, ver que llueve
y apenas lo registran mis calizos terrones
pues que la reja de tu sonreír
hace días que falta),
no afecta a tu presencia cercana o venidera,
eje y razón y fuerza y calor míos.

En las encrucijadas más confusas del sueño
oscuramente sé de tu vivir. Y cuando
la madrugada, a veces, mi dormir interrumpe
anunciando borrasca,
me oriento por el faro
de tu claro vivir siempre al alcance.

 Antonio Martínez Sarrión

2 comentarios:

  1. Preciosa poesia, llena de amor y de dolor también.

    He estado leyendo tu perfil y nos gustan casi casi los mismos libros...

    Saludos Ana

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  2. Querida Ana, la poesía es divina, como tú. En el último libro que he leído decía algo muy real, pasan por nuestra vida 80, 90 o quizás 100 perlas, pero solamente 3 o 4 se convierten en diamantes, tú eres en mi vida uno de ellos y eso es para toda la vida. Bssssssssssss

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