18 de septiembre de 2011

Fragmento de Los seres felices de Marcos Giralt Torrente

ué espectáculo conmovedor el de un cuerpo cediendo ante una caricia.
Me sorprende la inmediatez con la que una caricia persuade. 
Ahí donde las palabras fracasan basta con un roce de lapiel para obtener el resultado perseguido. Una caricia significa lo que es, busca una emoción inmediata, y pocas veces se presta a ser malinterpretada...

Sin embargo, que tremendo daño entraña ese poder para quién recibe la caricia y no sabe lo fácil que es mentir con ellas, qué cruel si los actos posteriores no acompañan la calidez que la caricia inicia.

No es lo mismo acariciar para restablecer  la confianza o recuperar al otro, que acariciar como un consuelo que no tardaremos en traicionar. Asi acarician algunas personas, para consolar momentáneamente de una injusticia y para consolarse a sí mismos del pesar de no haber sabido atajarla...



de Marcos Giralt Torrente

3 comentarios:

  1. He leido el libro y publiqué este fragmento hace poco en mi blog, hemos coincidido en la elección. Es un buen fragmento que hace reflexionar

    Besos

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  2. Hola pluvisca , ese fragmento te lo copié pues me gusto muchisimo , pero no llegué a pedirte permiso , por lo que deseo pedirte perdon.
    Desde hace un tiempo estoy sufriendo de una depresión y no tengo la cabeza muy en orden , espero que no te haya molestado.
    Como te dije , tu blog me resultó precioso , hasta la plantilla que utilizastes le diste un soplo de aire puro. Un beso y un hasta pronto.

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  3. No pasa nada Ana, si te gustó ya está.

    Siento lo de la depresión, se de que va y se pasa muy, muy mal.

    Puedes coger lo que quieras e mi blog y si te acuerdas comentas la fuente y ya está.

    Ya sabes donde estoy, si quieres hblar me lo dices y hablamos por email o messenger

    Un abrazo

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