19 de septiembre de 2011

ENVIDIOSOS DIOSES

                        

os dioses envidiosos de nuestro amor, decidieron convertir tu cuerpo en piedra. Te busqué en las noches.  Grité inutilmente tu nombre , respondiendome tan solo el oscuro silencio, de las frías noches.  Tanta soledad arrancó las lagrimas  de mis ojos , que cayeron sobre tu piel, sin yo saberlo.
Asi fueron pasando  los dias y las noches , hasta que los dioses tuvieron clemencia de mí, creando de mi cuerpo una cordillera. 
Sería una mujer eternamente dormida, decían mientras se reían entre ellos? Menos uno, al que le dolió mí soledad, yendo hasta ti despertándote. Te dijo sin palabras donde me encontrarías dormida. Entregándote de nuevo los sentidos, para lograr una noche de amor. De esa unión brotaron ríos, manantiales, bosques, bellos mantos de flores, miles de animales y preciosos astros sobre el cielo que serían testigos de lo nuestro.

1 comentario:

  1. Ya se sabe que los poderosos lo quieren todo, aunque en el camino podamos encontrar alguno mas compasivo,,,seguro que nos pide algo a cambio...

    Un abrazo

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