31 de octubre de 2009

Ligero como el viento



Ligero como el viento
volando entre nubes altas
mirando desde lo alto,
tus pensamientos de plata
(de plata fueron es cierto)
pero hubo que cambiarlos;
eran demasiado claros.
Pensamientos así
solo pueden estar
en el centro de uno mismo
o en el eje de los dos.
Los cambié por sentimientos
del color de la amargura,
al enterarme que fuiste
un soplo de agua impura;
saboreaste conmigo
el amor, las ataduras,
bajo la luz de la luna.
Cerré los ojos y vi
el sabor de la locura,
cuando supe que tus labios
besaban bocas impuras,
cambié el brillo de mis ojos;
desde entonces lloro pura
al acordarme de ti
pensando en noches futuras,
ligera como la siembra:
recuerdo,
tus sentimientos
y me marcho con la brisa
al llegar la primavera,
pensando que fuiste mío…
Yo me quedé con las penas,
y con la luz de la luna,
lágrimas caen a la sombra,
de alguna primavera.

© Igna y Ana d@v