12 de marzo de 2009

Escapar

e gustaría escapar, escapar de esta cama que me tiene atrapada. Escapar unos minutos de su recuerdo. Quisiera dormir…
La casa huele a él. Esta cama huele a él. Toda su ropa sigue en el armario junto a la mía.
Necesito dormir. Cerrar los ojos y dormir. Escapar tras esa oscuridad seductora que se encuentra tras mis párpados. Esconderme bajo la ropa de la cama, en posición fetal y esperar que el tiempo pase. Sobre todo no quiero pensar, sólo dormir, tan sólo eso.
Todos me dicen que he de sobreponerme. Todos me dicen que no puedo continuar así, encerrada entre estas cuatro paredes. Todos me dicen que la vida continúa. No saben lo que dicen, no imaginan ni por un segundo, lo que duele su ausencia, el haberlo perdido. El deslizar mi mano por la cama buscando el calor de su cuerpo y sólo encontrarme con la frialdad de las sabanas y ese vacío. El abrir los ojos angustiada al recordar que a muerto.
Es cierto que ahí fuera la vida sigue. Pero aquí todo ha cambiado tanto... Ya nada es igual, ya nada puede ser igual. …
Estoy rodeada de cosas, de muchas cosas. De todas esas cosas que él me fue dando, cosas materiales …. Pero me falta lo más importante, él. No lo tengo, ni lo tendré para abrazarme mientras duermo. No lo tengo ni lo tendré, para hacer el amor. Ni para hacerme reír. No lo tengo a él para sentirme viva.
Sé que un día, no sé cuando, lograré escapar de esta cama, de entre estas paredes. Sé que un día, pero no sé cuando, al levantarme, me dirigiré hasta ese armario en el que se encuentra toda su ropa colgada junto a la mía y podré ir metiéndola en cajas, sin que ello me duela como ahora me dolería si tuviera que hacerlo.
Sé que un día, aunque ahora lo crea imposible, volveré a vivir, volveré darme cuenta de que soy parte de ese tío vivo de la vida. Ese que no deja de girar ni por él, ni por nadie. Cuando llegue ese día, será por qué ya esté preparada para volver a subirme a el,pero hasta entonces tan solo deseo que me dejen en paz y poder dormir ....