2 de octubre de 2007

Te rogué



 Te rogué que me dejaras soñar,
que no alteraras esos sueños con tu miedo…
pero tus labios, tus manos y todo tú se han paralizado en honor a ese maldito descubrimiento.
Vuelvo a ser presa de lo fui y de lo que soy,
vuelvo , vuelvo…
Y en ese volver me encierras y me encierro.
En ese transitar de incidencias
He ido descubriendo que he muerto.
En esa muerte te encuentras tú,
como se encuentran todos ellos.
Te suplique con mis palabras y mis actos
que me permitieras soñar,
con ser esa mujer que nunca he sido…
Pero el miedo, ¡ahí el miedo! , maldito miedo,
el tuyo, el de todos ellos, no me lo permite, ni me lo permitieron.

4 comentarios:

  1. El miedo hace palidecer las ganas Ana, y soñar no cuesta nada.

    Besos.

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  2. Y ese miedo es incoloro, sutil y avergonzante,
    es un miedo que enmudece y nos desgana.

    Recibe un beso en tu alma.

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  3. SEMANA DE ANIVERSARIO
    Tú copa está servida para que brindemos.

    Deseo extender mi agradecimiento a tod@s losBlogue@s

    Besos para tu alma.

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