11 de marzo de 2007

Déjame



Deja que mí lengua recorra tu piel desnuda
arrastrando con ella tus preocupaciones.
Déjame que te sorprenda cuando menos te lo esperes,
convirtiéndome en todas las mujeres.
Déjame que con mí boca y mis manos
siembre sobre ti el placer de renacerse .
Déjame sentir como te retuerces,
sin que puedas mirar atrás …
Déjame escuchar tus gemidos bailando con los míos
mientras sabes que soy yo la que te arrastro
hasta ésta embriaguez sazonada de locura.

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