29 de marzo de 2007


Si te vas, los árboles del parque que hay enfrente de casa seguirán creciendo, seguirán cambiando sus ramajes y  sus  tonalidades, aunque vaya pasando los años. Se vestirán con los ropajes de cada una de las estaciones del año. Todo seguirá su transcurso natural, aunque yo me encuentre en este retiro, en este aislamiento ya para mi tan familiar.
Desde mi ventana podré ver cada uno de esos cambios, con su colorido y fragancia. Se unirán nuevas soledades, se dirán mentiras, seguiremos como si nada hubiera ocurrido. Tú sonreirás cuando vayas en tu coche conduciendo hasta otro nuevo destino.
Yo intentare escribir algo bonito, acomodada en esta vida de la que nunca he salido. Intentare no alimentarme de tus recuerdos, luchare por ello, pues temo que no pueda conseguirlo y reencarnarme en una de esas mujeres a las que acusan de estar locas, que caminan solas perdidas en su propio universo, ese en el que se encuentra a diario con aquel amor que no quiso reconocer que había perdido.
Mi pueblo poco a poco me ira adormeciendo. Mi vida será esto, si eso me temo, tiene todo el aspecto.
Seré como todo el mundo victima del paso del tiempo y tal vez también del olvido, al menos del tuyo. Otros lograran hacer realidad sus sueños, yo en cambio tan solo iré sobreviviendo, ya tengo mucha experiencia en ello.
Nacerán a diario mil amores, tantos como flores y tú vivirás ese en el que te has sumergido, haciéndote olvidar todo el sabor y olor de lo nuestro, eso que nunca existió y que tan solo fue parte de un sueño, el mío.
Seguiré guardando los poemas que escribimos juntos, los impregnare de seguramente con esa humedad con sabor salado que contienen las lagrimas, no podré, ni seguramente querré impedirlo.
Si te vas, esos árboles del parque seguirán muriendo y renaciendo con coda una de esas estaciones del año, pero mi fe, no tendrá esa suerte. Seguiré haciéndome acompañar por ese sentimiento de soledad, mientras la vejez charla conmigo y el tiempo inalterablemente seguirá su curso y tal vez hasta logre tu olvido.

25 de marzo de 2007

Revolviendo en mi baúl encontre esto




sto digo aunque no pienso, puede ahora en sentimientos, sin querer decir "lo dije", lo dije porque lo siento, y no me arrepiento, de lágrimas derramadas por solo decir te quiero.
Esta carta no es solo mía, tiene dueño. Pertenece al que escribió, fundido en nuestros recuerdos: Puede que Ana se arrepienta, pero, ¿qué será del resto?
Con lo frágil, ¿que me siento? En el amor descubierto.
Dejará su dueño sus palabras rotas dentro de éste infierno?
Miro hacía el horizonte todo azul, todo nuestro, todo nuestro alrededor, y mi cuerpo ante tu cuerpo, y es en ese momento cuando me olvido de todo, de los sueños, de tesoros, de apartarme de éste puerto. Flores que hoy me acompaña mi dueño. Y no quiero desperdiciar un minuto flotan por el viento y comparto estos instantes con la persona que sueño, y quito del pensamiento, las roturas de esa carta.
Porque esa carta es del dueño, una promesa cumplida sin tentaciones ni ensueños. Navega velero corre que el viento nos acompaña, por los filones del miedo. Navega velero corre y no intentes que ésta noche se me estropeen los sueños.
. Porque ésta noche que piense es la noche de las cajas, de las lunas, de los sueños. Navega velero corre, llévame hasta el infinito de silencio.
El cuento suele empezar, por donde comienzan siempre, los magos de libertad, por encima o por debajo por delante o por detrás, la realidad no es un sueño que nadie pude borrar. Las mujeres, los varones.
Los sentimientos que siento nadie me podrá negar, que ésta noche al menos; todos ha sido realidad, dejemos las horas libres, y acudamos al lugar donde se esconden los duendes de la oscuridad.
Que dentro de pocas horas, la pleamar no será un mar de lágrimas vivas. Seguirá la felicidad..................... Fin del principio


Este escrito no es mio, pero lo considero el mejor de los regalos de alguien que fue muy importante en mi vida _ La vida_ asi solia firmar en otros tiempos, aquellos que tal vez solo fue un sueño mio.

24 de marzo de 2007

Sueños carnales


Sueños carnales,
que derraman sobre nosotros
aquellos pudores he ingenuidades
que van sazonandonos,
avivando mas la sed de las caricias.
Besos que se encuentran en los labios húmedos
Besos que muerden hasta hacer sangre,
metamorfoseando el deseo.
Nuestra carne sangra y solloza.
por sus recuerdos y sus penas.
Locura de los enervamientos repetidos,
vibran bajo el yugo de los sentidos.

23 de marzo de 2007

Ella y no yo



Yo no soy yo, si no ella.
Cuando le remuerden los días,
cuando las noches le pesan.
Desde fuera la observo,
descifrando sus miradas.
Palabras sin voz le escucho,
mientras llora con sus risas.
Dejando en su rostro a una niña
que esperando esta escondida.
Yo no se quien soy, en ella.
Adornando su vida cada día
de un ramo de sus pensamientos.
Sentándose sobre su calma
amanecer al alba espera.
Pero ella no soy yo,
no la conozco a ella.

Una mujer, cualquier mujer, tu misma...



Desnuda,sentada sobre la cama.
Un espejo escupe la imagen de una bella
mujer marchitándose…
Una espalda encorvada,
sus ahora descolgajados pechos
fueron desafiantes y altivos en otros tiempos .
Una habitación en penumbra tornasolada
por grises matices
deslizándose por las paredes.
Sombra espectrales,
asoman por entre los muebles.
Todo en esa mujer es cansancio
derramado sobre su piel ahora ajada.
Sus doloridas y deformadas manos
recorren partes de su cuerpo.
Ese vientre ahora flácido
que de vida fue el receptáculo,
germinando en el a sus hijos
por los que había reído y llorado.
Ese dormitorio le va pareciendo
cada día más frío y oscuro.
Ya sólo quedan recuerdos,
noches de amor y pasión
que en rutina se convirtieron,
pesadillas, sueños una vida
y tantos momentos.
Despedidas amargas.

21 de marzo de 2007

sin ti...




La noche me trae tu esencia,
la almohada acaricia mi rostro,
imitando a cada una de tus manos.
En mi cama vacía, un reproche,
nunca creí en esta ausencia,
aunque en tu aroma, la traías
cada vez que yo te respiraba;
cuando escondía mi cara
en el hueco de tu cuello,
en esa esencia tan rara...
Un rayo de luz entra por la ventana

te busco, en esa ausencia
en las sábanas impregnada.
Extiendo los brazos, busco tu mano...
Pero todo es inútil, todo es en vano.
Busco anhelante tus labios,
tu imagen se me escapa.

Me revuelvo asustada, salto de la cama,
corro por el cuarto, voy a la ventana...
¿Donde están tus manos,
donde tus labios, si yo los necesitara?
Y siento en medio un dolor,
la noche me sabe a veneno,
ansío tus besos y caricias,
y la almohada de tu pecho,
sin ti...
No tengo nada...

20 de marzo de 2007

Mujer de labios violetas



Esa mujer de labios violeta
de puntillas se desliza,
sobre una flora de sueños
la fina lluvia de hilos de cobre
se enreda en su cabellera.

Blancos unicornios pastan
entre miles de enredaderas,
mientras las ninfas danzan
jugando a la gallinita ciega.

La mujer de labios color violeta
de tez brillante y nacarada
toda vestida de madreperlas,
muestra su misteriosa belleza,
mientras las ninfas la esperan.

18 de marzo de 2007

Divagando una vez mas




        Lo visible se hace invisible
las verdades ocultas, distinguibles,
los secretos, nos seducen.

Un mundo físico se va dibujando
con palabras inimaginables.
Recónditas limitaciones humanas,
entre ellas las del lenguaje.

Palabras que nunca alcanzan
a complejos personajes.
Sombras misteriosas buscan
pensamientos que divagan.

Yo siempre inescrutable
me sigo perdiendo sin encontrarme.

16 de marzo de 2007

Fantasmas de nieve


Fantasmas de nieve en los cristales
el dolor de un secreto callado,
se desliza silenciosamente
por esas cuatro paredes
un perderse y no atreverse
un aroma a fracaso
por toda la estancia se percibe.

Los recuerdos salen de debajo de la cama
recostada en el sillón espero
en mi vida es habitual, costumbre
un cigarro tiembla entre mis dedos
su humo sube y sube…

Tan solo el péndulo del reloj se mueve
con un tic tac repetitivo
en el espejo hay un rostro,
el rostro de alguien que ha envejecido,
sus facciones me son familiares.

La ceniza cae en silencio
dejando sobre el suelo un cerco.

Los fantasmas de los cristales
han ido desapareciendo
el sol ya ha salido
y yo aún aquí espero
a que tú asomes de nuevo.

Dedicado a mi querido Ignacio mas conocido como © Igna

15 de marzo de 2007

Con arcilla de la tierra de mis sueños


Con arcilla de la tierra de mis sueños
tu cuerpo y rostro moldeo,
junto con ésos cálidos brazos
que rodearan mi cuerpo.
Me siento Dios en ésos instantes
al crearte en mis adentros,
entre una suave sonrisa,
mí cuerpo comienza un sutil balanceó,
mientras me voy perdiendo
en la calidez de tú piel de arcilla,
esculpo una a una miles de caricias
y cincelo sobre ti miles de besos.
Te despierto con mis sentidos.
Tus manos curiosas
van en busca mis pechos,
brotando entre tus dedos,
perdiéndose dentro de tu boca.
Mientras agitada de deseo,
sigo ese mismo balanceó,
fusionándose la arcilla de nuestras pieles
en ese acalorado acoplamiento
de cuerpo contra cuerpo,
hasta derramarnos por dentro y por fuera
la humedad de nuestros sexos.
Entre gemidos
nos dejaremos transportar
a un interminable éxtasis como único universo,
con el que llegará el fin de ese apasionado balanceo.
Con la arcilla de la tierra de mis sueños
seré Dios por unos momentos.

13 de marzo de 2007

No te miento mi amor



No. No te miento mi amor.
No te mienten mis “te quiero”
al deslizar mis manos y mis labios
sobre tu cansado cuerpo.
No te mienten mis “te quiero”
al trazar con mí lengua los camino
en curvas sobre todo tu ser.
No te mienten mis “te quiero”
convertidos en sorprendentes sensaciones
que te sacan de ese infierno
al que la vida te somete.
Deseo darte más de lo que ya esperas.
Deseo que reposes entre mis pechos
entre muslos agitados, temblorosos.
Deseo entrar más en ti,
un poco más en cada instante,
un poco más mientras mi calor te ata a mí,
un poco más mientras te disfruto,
un poco más mientras me disfrutas.
Saboreando esa sinfonía de gemidos,
esos jadeos acorde con el momento.
Créeme cuando te digo “te quiero”
mientras tú me dices que no puedes más
mientras te desbordas de placer.
Mis caderas siguen ese acompasado balanceo.
y de tus labios surge un “no pares”
surgiendo de esa copula el placer más inmenso.
No. No te miento mi amor.
No te mienten mis “te quiero”

12 de marzo de 2007

Palpame




       Palpa esta mi silenciosa piel

ella aun guarda cada uno de tus besos
de el deambular de tus dedos .
toda mi epidermis huele a ese tiempo
remembranzas de un pasado
ese que me intento robar el tiempo
y yo me he negado.
palpa este cabello
que fue crepúsculos entre tus manos ,
una catarata de fuego,
un escondite para las estrellas.
bordea con tu dedo
la comisura de mis labios,
en ese corto trayecto aun se encuentran
sabores para mi no tan lejanos.
En mi cuerpo aún hoy se esconden
aquellos senderos que abrirían tus diestras manos,
llevándote hasta ese lugar hoy por ti olvidado,
que fue tu refugió y amparo
en ese comienzo del final que temías,
lugar donde derramar tu furia he impotencia
convertida en ese líquido por mí deseado
que humedecería mis estériles entrañas
y que aún resuman tus caricias, tus besos, tus palabras….
Palpa todo esto
Y sentirás en tus manos como aún respiras.

11 de marzo de 2007

Déjame



Deja que mí lengua recorra tu piel desnuda
arrastrando con ella tus preocupaciones.
Déjame que te sorprenda cuando menos te lo esperes,
convirtiéndome en todas las mujeres.
Déjame que con mí boca y mis manos
siembre sobre ti el placer de renacerse .
Déjame sentir como te retuerces,
sin que puedas mirar atrás …
Déjame escuchar tus gemidos bailando con los míos
mientras sabes que soy yo la que te arrastro
hasta ésta embriaguez sazonada de locura.

10 de marzo de 2007

Acompáñame lluvia abajo


Acompáñame lluvia abajo
en una tarde de matices serenos,
donde entienda tu adiós.
Pasaran los meses…
Y también los años…
Las noches se deshojaran
en una armonía cruel
inundándome de tu recuerdo,
única compañía.
Tu nombre pronunciaremos
hasta que ni una lagrima llueva.
El otoño me ira declinando,
secándose mi memoria.
La ausencia de tu corazón
hará que invente un camino,
que me hable de tu olvido.
Y el invierno entonces habrá llegado

9 de marzo de 2007

Recuerdos de un ayer que no se ha ido



Mis juegos las olas,
mis sueños el mar,
mi vida un tren que no se detiene,
mi boca la que te ofrece
una sonrisa en tus labios.
Respire el oxigeno de tu fuente
bebí el agua de tu manantial,
y las olas me han traído
los recuerdos de un ayer que no se ha ido.
He soñado que escribía,
te he visto confuso,
pero estabas ahí …Que alegría

4 de marzo de 2007

Ven



Ven,
bebe de mi sexo
como insecto el rocío.

Aquí me tienes tendida,
abierta como la palma de mi mano.

Triste y rendida
yaciendo sobre esta soledad
hasta la que me he ido arrastrado.

De pie
contra la pared
tú lloras y yo callo.

Te deseo, proclamo
escondida tras ese silencio
que se oculta tras mis ojos.

La mujer que aun queda en mí
abre su cuerpo, dándote paso.

Ya no sé si eres tu quien entra en mi
o soy yo la que te invado.

3 de marzo de 2007

Una de mis abtracciones





Sobre un cielo cargado de nubes,
una mujer de jugosos labios descansa
sin más ropa que su piel nacarada,
cuerpo de llanuras y montañas.
Está mirando el alejado horizonte
que se esconde tras el mar y sus aguas,
aguas sobre las que cabalgan
blancos caballos con alas,
o tal vez sean unicornios de cristal
a los que les han brotado alas.
Una balada silenciosa se escucha
no se pronuncian palabras.
Sólo son un cúmulo de imágenes
que hay que saber desentrañarlas.
Tal vez no haya que darle más vueltas,
sólo hay que ver unos inmensos labios
sobre un cielo azul, cargado de nubes blancas.
Una mujer completamente desnuda
dándonos a todos la espalda
mientras mira a esos unicornios
cabalgar sobre las palabras calladas.

1 de marzo de 2007

Con un lenguaje cifrado




Más desnuda que nunca
hoy me has reencontrado,
arrastrando tras de mí
esa adolescencia perpetua,
en una vehemente madurez
que a veces sin desearlo me arrastra
a caer en una sensación de rendición,
tras cosechar tantas noches eternas
y de recibir ternuras estériles.
Otras veces en cambio,
entre tus cálidos brazos me acuna
en esa especie de elucubración,
que sitúa este mundo boca abajo.
Disponiéndome a entretejer contigo
ésta otra realidad abstracta
repleta de irreprimible exaltación,
esa que dicen, que tan sólo
sufren los eternos adolescentes
al sumergirse en una incontrolable marea,
que sólo puede describirse
por el lenguaje cifrado
de nuestros cuerpos.